Incorporaciones

Incorporaciones a la Colección Vera-Scuderi que pronto subirán a la Biblioteca Digital Abierta Aranduvera

Esta cuestión de libros que se suman no es nada fácil de administrar. Entre obsequios, donaciones y compras se pasa uno la vida catalogando, registrando y digitalizando.

Pero de nada vale quejarse, al fin y al cabo, porque esto es parte de la conformación y desarrollo del proyecto cultural y lo sabíamos.

Muchas gracias a los que generosamente comparten sus textos con el público interesado en informarse y que no puede acceder a una biblioteca física o se encuentra imposibilitado a ello por alguna razón, encontrando en este proyecto una solución, aunque sea pequeña, a su inquietud de obtener conocimiento.

Si es que, en ocasiones, tardamos en subir los archivos digitales, se debe a la cantidad de textos que tenemos pendientes de digitalizar previo trabajo de adecuación física de los mismos. Pedimos disculpas por ello.

Revistas Guarania

El tema de las revistas es algo sorprendente debido a la producción en nuestro país. El caso de Guarania es todavía más sorprendente. De los cinco periodos que tiene esta publicación, en la Colección Vera-Scuderi contamos con varios ejemplares de todos ellos.

En este caso se suman al compendio los nºs 1 (julio de 1942) y 12 (setiembre de 1943) de la época de edición en la ciudad de Buenos Aires. La dirección de las mismas es del insigne Natalicio González y A. Cova. Ambos ejemplares se encuentran en muy buen estado.

La Paz del Chaco

En estos momentos en que, en nuestro país, hay un gran interés por los materiales referentes a la Guerra del Chaco, no podemos dejar de atender todos los frentes de opinión.

Tal es el caso de este libro, La Paz del Chaco, firmado por Marco Antonio Laconich, ex delegado del Paraguay en la Conferencia de Paz y prólogo del Cnel. Rafael Franco, a esa fecha ex presidente de la República del Paraguay.

En este texto, el autor da su versión sobre los prolegómenos sobre las tratativas para llegar a la ansiada paz del Chaco que al final se terminaría por firmar en 1938. Cuenta con 235 páginas y fue publicado por la Editorial Paraguay en Montevideo, en el año 1939.

Estigarribia. Veinte años de Política Paraguaya

Enrique Bordenave, el prologuista de este libro de Alfredo M. Seiferheld, dice: «El propósito original de Alfredo M. Seiferheld fue el de contestar ciertos aspectos de las Memorias del Coronel Arturo Bray, referentes al Mariscal Estigarribia. Sin embargo, el resultado ha ido más allá de aquella intención, y al abarcar toda una época de la vida nacional se ha convertido, además, en la primer obra del autor sobre un tema de envergadura mayor».

Este material tiene 458 páginas y un interesante apéndice gráfico. Fue publicado por la Editorial Laurel en Asunción, en los talleres de Editora Litocolor en el año 1982.

Cabe mencionar que a esa altura de los tiempos, ya habían sido editadas las memorias anotadas por Pablo Max Ynsfrán (1972) y Graciela Estigarribia, una de las hijas del Mariscal, (1974) que alcanzó tres ediciones más.

Nanawa

Por su parte, este texto debido a la pluma del Gral. Jenáro Espínola, comandante entre otros del R.I. Nº 5 Gral. Díaz y Nº 2 Ytororó.

Desde sus páginas nos ofrece una visión objetiva sobre la segunda batalla de Nanawa, quizá la más importante librada durante la Guerra del Chaco (1932-1935), llevada a cabo entre los días 4 y 6 de julio de 1933.

Fue publicado e impreso por la Editorial La Colmena en el año 1960 y en sus más de 150 páginas ofrece, además, un importante apéndice cartográfico sobre la batalla.

La Paz del Chaco

En este libro, su autor, Víctor Ayala Queirolo, ofrece al lector el relato de la gestión del Dr. Gerónimo Zubizarreta en la Conferencia de Paz que gestionó la firma del tratado en 1938.

En su dedicatoria, Queirolo afirma: «Dedicamos este trabajo al Prócer de la Defensa de los Derechos del Paraguay, Doctor don Gerónimo Zubizarreta».

En sus 342 páginas, este texto publicado por la Editorial Casa – Libro e impreso en los talleres gráficos de la Escuela Salesiana, ofrece al lector la visión de uno de los principales negociadores del tratado de paz.

Total de vistas 2,423 , Vistas hoy 7 

“Con este signo vencerás…”

“IN HOC SIGNO VINCES”

Cuenta la historiografía religiosa cristiana que en las vísperas de un combate decisivo, en el año 312, al emperador Constantino le apareció en el cielo una cruz de fuego rodeada con esa inscripción.

Portada de la enciclopedia vexilológica “Banderas” de Harold Rönnebeck. (Biblioteca Vera-Scuderi)
Portada de la enciclopedia vexilológica “Banderas” de Harold Rönnebeck. (Biblioteca Vera-Scuderi)

Constantino, quien –sigue diciendo la historia– desconocía el significado, soñó al día siguiente con Cristo que le dijo que debía utilizar ese signo contra sus enemigos. Así lo hizo y venció a Majencio el 28 de octubre de 312 en la batalla del Puente Milvio en las afueras de Roma con un lábaro (estandarte) con los símbolos de la cruz y la letra P.

Este episodio de Constantino, según algunos investigadores, es un antecedente inmediato de la bandera moderna como estandarte y signo de representación cargado de simbolismo y misticismo que guía, en principio, al combatiente en pos de la victoria, señalando la presencia de la autoridad y la fuerza de la identidad por una relación de pertenencia con el objeto.

En el Paraguay, las banderas que se utilizaron a lo largo de nuestra historia tienen una cronología muy interesante de destacar. Harold Rönnebeck, en su libro Banderas de 1986 cita, coincidiendo con otros investigadores como Vargas Peña, Queirolo y Pérez Acosta, la siguiente:

1) El estandarte primitivo de los indígenas que utilizaban diversos objetos para ello; 2) la bandera de España, en la época colonial; 3) la bandera azul con una estrella blanca en la esquina superior izquierda, utilizada desde el 15 de mayo hasta el 16 de junio de 1811; 4) la tricolor terciada horizontal rojo, amarillo y azul, del 17 de junio al 15 de agosto de 1811; 5) la tricolor terciada horizontal rojo, blanco más ancho y azul creada por la Primera Junta Superior de Gobierno, usada desde el 15 de agosto de 1811 al 30 de setiembre de 1812; 6) la tricolor terciada horizontal con tres fajas de igual ancho, del 15 de agosto de 1812 hasta 1826 aproximadamente; 7) en 1826 el Dr. Francia instauró de nuevo, por decreto, la bandera azul con estrella blanca de seis puntas, alternando con la anterior hasta 1840 en que fallece el Dictador, y 8) vuelve la tricolor rojo, blanco y azul con fajas iguales tal como la utilizamos hasta hoy día por mandato del Congreso Extraordinario de 1842, pero con el agregado de los dos escudos, el de hacienda y el oficial.

Ese importante evento ocurrió el 25 de noviembre de 1842, hace 171 años y su aniversario fue recordado el día de ayer. La bandera, como tal, nos convoca, nos guía y compromete, a través de su significación, con la patria, su legado, su historia y su gente.

Bibliografía:
Rönnebeck, H. Banderas (1986). Edición del autor. Asunción
Vázquez, J.A. El Doctor Francia visto y oído por sus contemporáneos (1975). Editorial Universitaria de Buenos Aires. Buenos Aires
Pérez Acosta, J.F. Carlos Antonio López: Obrero máximo, labor administrativa y constructiva (1948). Editorial Guarania. Buenos Aires

Total de vistas 3,601 , Vistas hoy 5