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Ya sea como resultado de un plan creado por Dios, o por la sucesión inevitable de acontecimientos que ocurren en el pasado y cuyas consecuencias afectan el presente y el futuro, o ya porque está escrito que así deba ocurrir inexorablemente, el hecho es que las cosas ocurren, muchas veces de manera inexplicable.

Músicos tocando en el centro de Asunción en alguna fiesta popular (Colección Charles Müller)

Músicos tocando en el centro de Asunción en alguna fiesta popular (Colección Charles Müller)

El Paraguay, y Asunción, trataban de superar la tragedia de la todavía reciente confrontación (1864-1870) mientras vivía sacudida por hechos sociales y políticos derivados de la inquietud ciudadana en muchos aspectos: gobierno, educación, derechos y tendencias entre otros aspectos.

En ese contexto propicio llegan al Paraguay los abuelos y el padre de Flores, Juan; en ese ambiente se cría la madre de Flores, Magdalena; en ese espacio cultural Nicolino y Salvador crean la Banda de Músicos de la Policía; en ese ambiente social, herencia de la guerra, la soltería de muchas madres iba constituyéndose en una cuestión social de muchas dimensiones y profundidad con consecuencias hasta nuestros días.

De padrino ilustre (Manuel Gondra), hijo de madre soltera, José Agustín Flores (a los 21 años cambiaria Agustín por Asunción), a quien le correspondía por derecho el apellido paterno Volta según una investigación del historiador Luis Verón, se crió en los alrededores de la Chacarita donde vivió; la calle, el centro de Asunción, la plaza Uruguaya y el puerto fueron sus lugares de juego y de travesuras, fruto de las cuales fue a parar varias veces a la comisaría.

En una de esas ocasiones, con 12 años a cuesta, comenzó su formación musical con Salvador Déntice en la Banda de la Policía, la forjadora de tantos y brillantes músicos a lo largo de su prolongada historia que se inicia en 1912.

Y el destino, sea cual fuere el concepto que se acepte de él, comenzó su tarea. Se dedicó a la música y al trombón, conoció a Ortiz Guerrero gracias a Serrato, asumió de Delfín Chamorro su base ideológica, estudió en El Gimnasio, conoció a Catalina y tuvo hijos, frecuentó la intelectualidad de la época y, sobre todo, se cuestionó acerca de la música paraguaya experimentando con un ritmo más lento, el 6×8.

El destino, al que se abraza o se rechaza pero del que no se escapa, conformó su persona, su profesión, su vida y su aporte más significativo a la historia de la cultura del Paraguay y del mundo: la creación de la guarania, cuyo día se recuerda en nuestro país como homenaje a la fecha del nacimiento de Flores, el 27 de agosto de 1904.

Bibliografía:
Bareiro, L. y col. Hitos del Bicentenario. Edit. Servilibro, Asunción (2011)
Bernabé, J. Hombres y Símbolos. Edic. del autor, Asunción (1971)
Amaral, R. Escritos Paraguayos. Edic. Mediterráneo, Asunción (1984)

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